Ya son 34 las mujeres que forman la cooperativa, entre agricultoras i artesanas. Al precio de coste de los productos se añade un tanto por ciento para la creación de un FONDO SOCIAL que permitirà a las mujeres disponer de un capital en caso de necesidad, para situaciones personales que les puedan surgir. Este proyecto pretende resolver el problema tan generalizado de muchas mujeres que por falta de formación i ocupación fija, malviven como jornaleras. Esta inestabilidad laboral repercute negativamente en todos los àmbitos de sus vidas, pues al no tener ingresos regulares, no pueden asumir ningún gasto fijo.